Venid y Vereis – Testimonio

 

Ya se ha acabado el Venid y Veréis y hora cada uno aparentemente seguirá con sus vidas, pero en nuestro interior no es así.

Aquí aprendimos a compartir, aprendimos a confiar, aprendimos a cantar, aprendimos a pensar tantas cosas aprendimos que nunca se van a olvidar.

Aprovecho y doy las gracias a los monitores; gracias por  cuidar de nosotros que no es algo fácil, gracias por obligarnos a dormir y a estudiar que no viene mal.

Juntos hemos compartido desde risas hasta llantos, los mejores y los peores momentos. Hemos compartido experiencias con Dios. Y sobre todo a parte de nosotros mismos, hemos disfrutado unos de otros, porque cada uno con sus virtudes y sus defectos ha colaborado a que seamos de los mejores grupos del ‘Venid y Veréis’. Orgullosa estoy de todos vosotros, de que hayamos podido “saltar un muro” con ayuda unos de otros, de que hayamos podido competir sin enfadarnos, que es de lo que se trata. A mis compañeros… que les voy a decir, que las comidas sin vosotros no serán iguales, nada será igual al salir de aquí pero siempre os llevaré en el corazón ya que como he dicho antes cada uno tiene algo que le hace especial y le da un toque nuevo al grupo.

De estos días he de quedarme con las noches con intento de travesuras, las anécdotas de cada uno de vosotros, los abrazos masivos y sobre todo las dinámicas en las cuales nos conocíamos a nosotros mismos.

Eva Jiménez